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LA INTENCIONALIDAD EN LA ARQUITECTURA

“La Arquitectura es el mágico encuentro entre la masa y el vacío, crisol ideal donde lo concreto se fusiona con lo útil y simbólico, prístino origen del habitar”

La composición arquitectónica es la función creativa de la arquitectura es el inicio de todo proyecto la generación de ideas e información técnica, la transcripción en papel para su elaboración real es su visualización e incorporar la serie de emociones que transmite el edificio dentro del proceso de diseño a fin de establecer propuestas y sensaciones que el individuo puede apropiarse, es la expresión existencial del Ser Humano.

Es el adecuado uso de las nuevas tecnologías del diseño y su evolución en los elementos de transformación que generen una arquitectura emocional. Que estas emociones sean diversas de acuerdo a cada actividad y espacio en particular y dentro de todo un espacio habitable.

La intencionalidad en arquitectura se refiere a la relación entre la imagina ción del arquitecto y sus objetivos y propósitos para expresar su visión del mundo  y a sus percepciones del entorno existente significa que la actividad creativa contiene un concepto integral del objeto arquitectónico, gracias a esa  intencionalidad el arquitecto es capaz de conocer la realidad que circunda un problema de diseño y busca expresar una solución en su proyecto y ser comunicado de manera clara y efectiva a los usuarios y espectadores.

Esta intencionalidad surge de la elaboración consciente del espacio, de la configuración deliberada de la forma y su yuxtaposición con los materiales y sus posibilidades, es la guía del proceso de diseño y la toma de decisiones en la creación de un espacio desde su conceptualización hasta su ejecución traducir estas intenciones en un proyecto tangible y asegurarse de que el proyecto cumpla con los objetivos propuestos que generen emociones y sensaciones gratas a través de su forma, volumen, función y estética en el usuario-habitador o en el simplemente espectador.

Las intenciones arquitectónicas no son estáticas sus resultados son diferentes pueden evolucionar a lo largo del proceso de diseño según la intención inicial del autor, a medida que se exploran diferentes opciones y se consideran las necesidades y deseos del usuario, incluso dos obras formalmente iguales, pero con intenciones diferentes, resultan diferentes.

La intención inicial del arquitecto es asombrar al espectador, es su tentación oculta, su placer personal el ser original en su intención de enviar un mensaje, cargando al edificio de significados y simbologías espaciales, que lo transforme en una verdadera obra de arte porque la arquitectura siempre tiene como propósito insertarse en el discurso histórico-cultural.

La arquitectura puede ser utilizada para evocar ciertas emociones, como calma, alegría, o sorpresa, a través de la forma, la luz, los materiales y la composición al crear espacios agradables y confortables en su elección de materiales, colores, iluminación y distribución espacial pueden contribuir a la creación de ambientes que inviten a su estancia y relajación y de esta manera fomentar la interacción social. Un diseño que promueva la comunicación y el encuentro entre personas, co mo un espacio abierto, una terraza comunitaria o una zona de estar compartida. 

El arquitecto quiere dedicarse a un propósito, crear algo nuevo para la humanidad, no por instinto ni por moda, sino trabajando sin prejuicios, comprometido con el medio ambiente y con una determinada idea de la sociedad quiere insertar pistas para ciclistas o caminantes, huertos urbanos, espacios de colaboración vecinal, en todo, guiado por necesidades urbanas reales.

El gusto por la belleza no se detiene en la superficie, en la forma visual, sino que busca su correspondencia en muchas otras cosas: en la historia del edificio, en su respuesta a los límites a los que está sometido, en la intención inicial de quienes lo quisieron y realizaron, en el razonamiento que despierta en el espectador. Huye de la inmediatez y busca el compromiso en la complejidad.

Por eso en la arquitectura se busca la emoción y el encuentro con experiencias que el usuario disfrute, aprehenda y desee apropiarse de los espacios de su belleza y volumetría, que le produzcan recuerdos y vivencias gratas y amenas, de esta manera el arquitecto crea mundos mágicos en los que las personas vivan, habiten y disfruten. 

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